martes, 26 de agosto de 2014

¿Eres un esclavo de tu mente?

El de hoy es un post para "pensar" (que poco me gusta esta palabra). Hasta el último momento he dudado si escribir sobre esto, que estoy descubriendo estas semanas, no sabía si os iba a sonar algo extraño, pero es un tema que me preocupa y que a la vez me parece muy interesante y por eso quiero compartirlo con vosotros.

Hace poco buscando "algo" en la Biblioteca se cruzó en mi vida un libro con un titulo que sonaba a librito de autoayuda barato y un color verde y amarillo que lo hacía destacar entre todos los demás de la estanteria. Leí un poco el resumen y en él solo aparecían algunos comentarios que sobre el habían hecho diferentes publicaciónes y personajes. Una de ellas decía algo asi como lo que sigue:


"Quizá solamente una vez cada diez años, o incluso una vez cada generación surge un libro como este. Hay en él una energía vital que casi se puede sentir..."

Image hosted by Photobucket.comEste y los siguientos comentarios despertaron mi gusanillo interior, no tardé mucho en estrenar mi nuevo carnet. Cuando leí las primeras páginas de ese libro supe que como poco, iba a volver a la biblioteca con quince días de retraso. Jamás nadie (nisiquiera yo) había podido explicarme con tanta claridad todo lo que me pasa por dentro. Son muchas y muy grandes verdades de las que habla este libro pero sobretodo una pregunta, la que más me preocupa, sobre la que quiero hablaros...

Los seres humanos tenemos algo que no tienen el resto de seres vivos y que nos alza sobre ellos como los dueños del Mundo... es un arma poderosa, de la que nace la inteligencia, que piensa continuamente, que habla, tiene miedo, siente... a la que llamamos "nosotros": nuestra mente. Cuando nos preguntamos ¿que somos? ¿que soy? solemos "pensar" (otra vez) que sencillamente somos un cuerpo, más o menos agraciado, y una "cabeza" un "interior" que es nuestra mente, la que nos habla, la que jamás se calla.

Estamos equivocados. No somos nuestra mente. No eres tu mente.

Traductor el mundo

El feeling, no es lo mismo en directo.. otro problema; muchos utilizamos la libertad sin barreras que nos da internet para mostrar lo mejor de nosotros mismos.. otros usan la ceguera sin fronteras de Internet para hacer lo que les da la gana (pocos por suerte). Internet puede convertirse en una trampa. Sea lo que sea ya estas atrapada. Puede que no te guste un comino, que la atracción sea 0 patatero, pero ya estas ahí... y como minimo seguirás estando tres horas más, o dos. S.O.S!!!!

- La Regla del Tres, "Sonrisa+Beso+Traductor el mundo"-

Pero sin ser fatalista, a veces las Citas no salen tan mal. E dificil salir de una con los ojos brillando de la emoción, pero no lo es tanto pasar una buena tarde. El problema para mi es, que la mayoría de las personas se dejan llevar por esas extrañas Reglas No Escritas, que a veces, terminan por acelerar las cosas y dar al traste con ellas.

Y aquí ya estoy empezando a entrar en mi opinión personal. Yo no soy capaz de disfrutar de un beso, o de cualquier relación, si antes no pasa una de estas  Aquí;

Me muero de la atracción por ti.

Siento algo muy fuerte por ti.

En dos palabras, o amor o pasión. No son sentimientos fáciles. No se quiere a una persona en una cita, no se desea locamente a una persona en una cita (puede ocurrir que si, pero es difciil!!!). Si la persona te gusta, te interesa, puede que con el tiempo, y seguramente pasará, esos sentimientos empiecen a nacer. Pero no en un día!!! ni en dos... ¿Y que pasa con la regla del Tres?. Muchos chicos besan en la primera cita. Es como una obligación no escrita. Una vez una amiga me confesó que pensaba que no le había gustado a un chico porque no le había besado en la primera cita... Otros muchos esperan a la segunda. Me gusta más, pero sigue habiendo un problema. Convierten un beso, una relación, lo que sea, en una "necesidad". Parece que "hay que hacerlo". Yo creo que un beso no es una necesidad, no hay que buscar un momento para darlo porque viene solo. Un beso es algo inevitable, cuando se cruzan dos miradas y sabes que va a pasar, que no puede dejar de pasar, que tiene que pasar... eso es un beso de verdad, sea por atracción o por amor. La Regla del Tres acaba con esa sensación. Todos mis primeros besos fueron decepcionantes. No me dieron tiempo a sentir nada, no sentí nada.. Y no digamos si pasamos al paso tres, a partir de los 18 su sombra se cierne cada vez más: Cama. Como te invite a su casa echate a temblar, que ya sabes lo que toca.